sábado, 9 de febrero de 2013



Capítulo 7
Amistad en el ocaso

-Ah, la dulce brisa de la tarde.

Kai paseaba por la extensa nube oscura que un día fue una próspera ciudad de ángeles, se dirigía hacia una llamativa mansión que se divisaba en una colina, justo en el centro de la nube. En su jardín, Yami jugaba con unas muñecas sin cabeza y con manchas rojas que ella misma había dibujado. Se quedó mirando al intruso.

-¿Vienes a ver a Dark, como dije?

-Sí, ¿Está en casa?

Yami asintió lentamente y entró en la mansión, al cabo de unos minutos salió Dark con una sonrisa sarcástica.

-¿Qué te trae por aquí, compañero?

-Tu nueva aliada... Es un tanto peculiar.

-¿Aqua, la princesa marina? - Dark sonrió con satisfacción, pasándose la lengua por el labio superior - Tiene un alma con muy buena pinta. Pero la necesito, así que no se la comeré, ¿Qué buscas de ella?

-Verás Dark, esa chica salvó una vez a una "amiga" mía de que la matara por accidente. Desde entonces, ambas me odian, y quiero recuperar a esa amiga, ¿Entiendes?

Dark soltó una sonora carcajada.

-Así que el malo más malo de los alrededores tiene novia.

Kai puso una mirada severa.

-Solo es un capricho.

-Lo que tu digas, está bien, por la noche ordenaré a mi esclava que la anime a que te perdone, pero... ¿Qué recibiré a cambio?

Kai observó los alrededores sonriendo.

-Poder... Venganza... Almas...

-¿Me traerás a Tara?

-Oh, la encantadora joven hada que habita en ese árbol flácido - rió un momento -. Primero la iniciaré en sus poderes para que te sea más útil cuando la mates.

-Trato hecho.

Kai hizo una pequeña y maliciosa reverencia y desapareció. Dark entró a su mansión, en una habitación del piso superior. Allí estaba Aqua, llorando y encadenada a la cama.

-Irás al bosque.

-¿A qué?

-Volverás con tu amiga... Yukino, y la convencerás para que recupere la amistad de Kai.

-¡¡Jamás!!

-Por la noche no podrás evitarlo, esclava.

Aqua se estremeció y miró al suelo, triste. No tenía otro remedio, así que aceptó.

-Iré, tu ganas.

Dark, con un sencillo movimiento de mano, la transportó al lago del bosque, Aqua se sentó en una roca a mirar el ocaso, hasta que escuchó un sonido a sus espaldas. Se giró, alarmada, pero solo era una joven rubia, con dos graciosas coletas altas de color rosa. Sus ojos eran azul claro. Se miraron sorprendidas.

-¡Aqua! - exclamó la chica.

-Yukino... - dijo Aqua.

Yukino la abrazó muy fuerte, empapándose la ropa.

-Creí que habías vuelto a tu reino.

-Lo han destruido.

La chica miró a la ninfa muy alarmada.

-No... Yo... Lo siento mucho.

-Tengo que contarte algo importante.

Aqua le explicó todo lo sucedido con todo detalle, la coronación frustrada, perder a su chico y a toda su población, cuando Dark la poseyó, la visita de Kai, el trato, y finalmente, lo que le sucedería a partir de ese momento todas las noches.

Yukino quedó conmocionada.

-Eso es horrible...

-Lo sé. Por las noches debes impedir que me acerque a vosotros. ¿Dónde está tu hermano?

-Kai lo encerró en los calabozos... Enloqueció y lo está "curando"...

-Akio nunca se dejaría encerrar.

-Kai es un mundo extraño...

Ambas amigas miraron los últimos rayos del sol, Yukino rompió a llorar.

-No te preocupes. Me esconderé en el lago, tú vuelve a casa.

-Pero no puedo permitir que mi mejor amiga sea una asesina nocturna.

-Tranquila.

Apenas desaparecieron los últimos rayos del sol, los ojos de Aqua se empezaron a tornar totalmente negros. Yukino la abrazó una última vez y salió corriendo. Aqua miró al oscuro nubarrón que destacaba en un cielo despejado.

-Juro que algún día me pagarás esto, Dark...



Noche cerrada.

En casa de tara descansaban todos, en un sueño plácido y reconfortante, al menos así fue hasta que amaneció, ya que apenas lo hizo, un agudo grito desgarró el silencio del bosque. Un grito que alcanzó la casa del hada.

-¿Qué ha pasado? - preguntó Tara, saliendo precipitadamente de su habitación.

-Cuidado, yo iré primero.

Kyle se volvió de nuevo humano, pero con las orejas de gato, y se puso delante de Tara, como deteniéndola.

-¡Kyle, que no soy una inútil!

-Pero debo protegerte.

-¡Y yo debo proteger al bosque y sus habitantes!

Los demás miembros de la casa salieron también, alarmados. Y en menos de diez minutos fueron los cinco al lugar de donde provenía el grito.

Todos quedaron horrorizados al ver a una joven de apenas dieciocho años mutilada en medio del camino. Suzumi miró a Saya, acusatoria. Ella puso cara apenada.

-¡Yo no he sido!

-Es cierto Suzumi - la defendió Kyle - no la he escuchado salir de su habitación en toda la noche.

White, amante del humor negro, suspiró.

-Al menos ya tenemos desayuno para Saya.

Tara golpeó a White en el brazo, y se acercó a la chica.

-Ha muerto de forma muy rara, no tiene cortes... Es como si hubiese explotado.

-Qué agradable... - susurró Suzumi.

Kyle reparó en el pequeño reguero de sangre que había al lado del camino, que tenía dirección al lago, sin mediar palabra, fue hacia allí.

Tal y como pensó, en la orilla desapareció. Pero en el agua no habían restos de sangre, así que lo eliminó como cosa sospechosa. Al rato, vio un pequeño bulto de pelo azul en el centro del lago.

-¿Hola?

El bulto se sobresaltó, y subió a la superficie. Era una ninfa del agua, su pelo era azul, como sus ojos. Parecía asustada.

-¿Has visto algo de lo sucedido?

-Lo he oído todo... - susurró la ninfa.

Como parecía tan asustada, la llevó a casa de Tara, donde Aqua se presentó a los demás. Cayó en gracia a todos, y por dentro estaba aliviada de que no sospecharan de ella. Se sentía horrible por haber hecho algo así. Después de que la tranquilizaran, la invitaron a vivir con ellos.

-No, gracias, mi casa es el lago.

Aqua sonrió y se volvió a su nueva casa, donde se ocultaba prácticamente a todas horas.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Kai se acercó hasta la casa de Yukino, y llamó. La joven le abrió con cara de pocos amigos.

-¿Qué quieres?

-He escuchado que tu amiga ha vuelto...

-¡Sí, y me ha contado lo que tú y ese otro imbécil le habéis hecho!

Acto seguido, Yukino cerró de un portazo. Kai se quedó en el sitio. Pensando.

-Ninfa rebelde... Ya verás....